Aviones de Israel bombardearon la madrugada de este sábado a decenas de tiendas de campaña en un campamento de refugiados palestinos en Deir el Balah y dos almacenes de medicinas de un hospital en la Franja de Gaza, territorio de Palestina bajo ocupación del régimen sionista.
El bombardeo en el área civil llena de familias causó un cráter inmenso y dañó más de 200 tiendas de desplazados.
“¿Qué se supone que debemos hacer? ¿Se supone que hay una tregua? Por Dios, no es una tregua. Se han estado riendo de nosotros durante mucho tiempo”, declaró a la agencia de noticias EFE una palestina que sobrevivió y es desplazada del norte de Gaza.
Fallecidos
“Todos los días hay mártires. Todos los días nos despedimos de nuestros jóvenes. Todos los días hay bombardeos contra ancianos, niños y mujeres”, añade quien ha perdido a su hijo en esta ofensiva.
En este ataque, el edificio de una clínica ambulatoria del hospital, situado delante de los barracones, también sufrió daños, así como varios almacenes de medicamentos pertenecientes al Departamento de Nefrología.
Graves daños
Según un comunicado del Ministerio de Sanidad gazatí, dos de los cuatro almacenes existentes quedaron completamente destrozados, perdiendo “cantidades vitales” de suministros médicos y material para pacientes.
Sanidad denunció que Israel no solo mantiene una “asfixiante política de bloqueo, impidiendo la entrada de medicamentos y suministros médicos y negando a miles de pacientes y heridos la oportunidad de viajar al extranjero para recibir tratamiento”, sino que continúa atacando lo poco que queda de la infraestructura y recursos del sistema de salud.
Hospital
“Estamos aquí, en el recinto del Hospital Al Aqsa, que se supone que es una zona humanitaria, un área segura”, dice a EFE la palestina Fatima Ahmed, de 34 años y desplazada hasta en 15 ocasiones.
“No sé si la razón fueron los depósitos de medicinas o si fuimos nosotros... O sea, Trump anunció un alto el fuego, ¿no? No sé en qué país (...), pero definitivamente no aquí”, aseveró.




