Aunque el gobierno del socialdemócrata y exguerrillero Gustavo Petro tenía todo listo para matar, por “sobrepoblación”, a decenas de hipopótamos descendientes de los llevados por el capo Pablo Escobar a su finca de la Hacienda Nápoles, todo cambiará con la toma del poder por el ultraderechista presidente electo Abelardo de la Espriella.
“Para mí el control letal no va a ser una solución, hay que buscar otra solución más inteligente”, señaló Fabio Arjona, próximo ministro de Ambiente designado por Abelardo de la Espriella.
Ante la presencia de muchos hipopótamos, el actual Gobierno de Gustavo Petro aprobó matar a algunos para reducir su población.
Historia
En los años 80, Pablo Escobar importó ilegalmente cuatro hipopótamos africanos (un macho y tres hembras) para su zoológico privado en la Hacienda Nápoles. Tras su muerte en 1993, abatido a balazos por policías con apoyo de la DEA de Estados Unidos, los animales escaparon y se reprodujeron sin control, superando los 160 individuos.
Hoy son una amenaza ambiental y un peligro para las comunidades locales, según sus críticos. Para otros se trata de un atractivo turístico que es desaprovechado.




