Tras reunirse con su padre, el rey Carlos III, y antes de emprender su regreso a Estados Unidos, el príncipe Harry sorprendió con una divertida sesión de yoga con cabras junto a cientos de niños durante el marco del festival de verano Scotty’s Little Soldiers, celebrado en el castillo de Maxstoke, en Warwickshire, Reino Unido.
El duque de Sussex ha compartido espacio durante la sesión con seis cabras nodrizas y sus crías de cuatro meses, con las que ha jugado poniéndose a su altura e imitando sus gestos.
La conocida actriz estadounidense Meghan Markle, esposa del príncipe Harry, no ha participado en el evento.
Felicidad
Antes de su vuelta a su hogar en Montecito, en Los Ángeles, el nieto de Isabel II ha participado en una sesión de yoga con cabras. Y lo ha hecho en compañía de 200 niños y sus respectivas familias, en el marco del festival de verano Scotty’s Little Soldiers, celebrado en el castillo de Maxstoke, en Warwickshire.
En todo momento, la organización ha animado a los participantes a “sentir la libertad y la presencia” de los animales, así como a “canalizar su espíritu”, y el príncipe se ha involucrado completamente.




