Miles de personas, incluidos turistas nacionales y extranjeros, se lanzaron ayer hasta 165 toneladas de tomates maduros, en el pueblo de Buñol, en Valencia, España, durante la fiesta anual de la Tomatina.
Durante más de una hora siguieron la tradición de una festividad que comenzó de forma casual, el último miércoles de agosto de 1945 en la Plaza del Pueblo de Buñol, cuando jóvenes que peleaban se lanzaron tomates que tomaron de un puesto de verduras.
Origen en 1945
Un grupo de jóvenes asistía al tradicional desfile de gigantes y cabezudos, cuando, durante la marcha, un participante cayó al suelo tras un forcejeo con los jóvenes.
El participante se enojó y empezó a golpear todo lo que encontró a su paso.
Cerca había un puesto de verduras y la multitud comenzó a lanzarse tomates hasta que la Policía intervino.
Al año siguiente, los jóvenes volvieron a la plaza y llevaron sus propios tomates de casa.
Prohibición
En los años 50, las autoridades prohibieron la fiesta, pero la gente siguió haciéndolo a pesar de las detenciones.
El pueblo logró que se volviera a permitir y la fiesta ganó fama en toda España tras aparecer en televisión en 1983.
En 2002, la Tomatina fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Desde 2013 se requiere adquirir una entrada para controlar el aforo y garantizar la seguridad de los asistentes.




