La Municipalidad de Lima, en coordinación con la Embajada de Egipto, ha develado una réplica oficial de la máscar de Tutankamón, el faraón más recordado, cuya pieza original está hecha de oro macizo, que mide 54 centímetros y pesa más de 10 kilogramos, con incrustaciones de piedras preciosas como lapislázuli, cuarzo y turquesa.
La escultura, traída desde Egipto, constituye una reproducción exacta de la emblemática máscara hallada por el egiptólogo británico Howard Carter en el Valle de los Reyes, en el año 1922.
Un niño en el poder
“Tutankamón asciende al trono siendo apenas un niño de 10 años y durante su reinado fue acompañado por un visir”, como se le llamaba a los ministros de máxima confianza de un gobernante, explica el arqueólogo Pieter Dennis Van Dalen Luna, doctor en Ciencias Sociales, docente e investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
“Su gobierno marca un periodo importante dentro de la transición crucial de la historia de Egipto. Durante sus 9 años de dominio, entre el año 1332 y el año 1323 A.C., destacó por restaurar la religión politeísta, dando una apertura para que en el panteón de divinidades de Egipto ingresen diversos dioses”, añadió el expertó, según Andina.
Tutankamón reafirmó la autoridad del faraón como líder supremo, político y religioso de Egipto, generando una importante estabilidad política. Reconstruyó muchos monumentos que habían sido destruidos por su padre Akenatón y produjo obras de arte refinadas, dejando un notable legado arquitectónico.




