Según el estudio Match en el Trabajo de Bumeran, el portal líder de empleo de Latinoamérica, el 64% de las personas trabajadoras en Perú se enamoró en su lugar de trabajo. Además, el 76% de quienes vivieron esta experiencia afirma que sus sentimientos fueron correspondidos, frente a un 24% que asegura que no fue así.

Cuando surge el amor

¿Qué pasó con estos sentimientos? El 51% de los talentos indicó que mantuvo una relación amorosa con esa persona de su trabajo; el 23% aseguró que salió o tuvo citas en algunas ocasiones; el 10% reveló que se casaron; el 9% formó una familia; y el 7% que convivieron.

“Según el estudio, el 64% de las personas trabajadoras en Perú reconoce haberse enamorado en su trabajo y en la mayoría de casos los talentos mencionan que sus sentimientos fueron correspondidos. Además, el 51% menciona que inició una relación amorosa y un grupo menor llevó ese vínculo a un proyecto de vida en común, mostrando que el trabajo también puede convertirse en un espacio donde surgen conexiones personales importantes”, señala Diego Tala, Director Comercial de Bumeran.com.pe en Jobint.

Match en el trabajo es un estudio de Bumeran en el que participaron 5,006 personas trabajadoras y especialistas en Recursos Humanos de Perú, Argentina, Chile, Ecuador y Panamá. La investigación explora las relaciones amorosas en el ámbito laboral y su impacto.

Relaciones discretas

5 de cada 10 personas que tuvo una relación en el trabajo, la mantuvo en secreto.

El 50% de los talentos que afirman haber tenido una relación amorosa en el trabajo la hicieron parcialmente pública, es decir, era conocida solo por algunos compañeros; el 36% la mantuvo en secreto; y el 14% asegura que fue totalmente pública, siendo conocida por la mayoría o todos en la oficina.

Impacto laboral

El 49% de los talentos afirma que la relación amorosa tuvo un efecto positivo en su desempeño laboral, mientras que el 51% considera lo contrario.

¿De qué forma les afectó positivamente? Mejoró su motivación para el 39%; generó una reducción del estrés laboral para el 18%; brindó apoyo emocional para el 13%; fomentó la colaboración para el 12%; y aumentó la satisfacción laboral para el 6%.

En contraste, entre quienes consideran que la relación les afectó negativamente, el 50% enfrentó conflictos emocionales; el 20% sufrió distracciones frecuentes; y el 10% percibió un impacto en su reputación.

Además, el 38% de las personas que mantuvieron una relación amorosa en el trabajo experimentó inconvenientes. Las principales problemáticas fueron los rumores o comentarios entre compañeros (44%); la falta de aval de los directivos (15%); la dificultad para separar lo personal de lo profesional (13%); problemas de comunicación (10%); y falta de concentración (8%).

Falta de orientación

7 de cada 10 talentos no recibieron información sobre cómo manejar las relaciones amorosas en el trabajo.

El 74% de las personas trabajadoras en Perú afirma que no recibió ninguna información por parte de la organización sobre cómo llevar adelante las relaciones amorosas en el trabajo. Chile lidera la lista con el 84%; seguido de Argentina con el 80%; Panamá con el 65%; y Ecuador con el 64%.

Respecto a la posición de las organizaciones, el 50% de los talentos señala que no existe una política formal al respecto; el 22% indica que estas relaciones están prohibidas; el 12% menciona la existencia de un protocolo específico; y el 6% afirma que las relaciones entre superiores y subordinados directos están prohibidas.

Percepción personal

El 51% de los talentos considera que las relaciones amorosas en el trabajo son aceptables siempre que se mantengan fuera del ámbito laboral y no interfieran con el desempeño; el 15% las aprueba solo si no involucran relaciones de poder; y el 13% opina que pueden causar conflictos o distracciones.

Si la organización prohibiera estas relaciones, el 34% buscaría una solución dentro de la empresa; otro 34% respetaría la política y no iniciaría la relación; y el 17% continuaría con la relación pese a la prohibición.

La otra cara

Casi 2 de cada 10 personas trabajadoras sufrió acoso en su organización.

El 17% de las personas trabajadoras afirma haber sufrido acoso en su lugar de trabajo. El 10% señala que provino de otras personas de la organización; el 4% de un líder o supervisor; y el 3% de directivos.

Ante esta situación, el 81% no realizó ninguna acción; el 9% optó por cambiar de trabajo; el 8% habló con Recursos Humanos; y solo el 2% presentó una denuncia.

Políticas internas

En casi 6 de cada 10 organizaciones no existen políticas específicas sobre las relaciones amorosas en el entorno laboral.

Según especialistas en recursos humanos, en el 57% de las organizaciones en Perú no hay políticas específicas. En Argentina esta cifra alcanza el 81%; en Chile el 76%; y en Ecuador el 50%. En Panamá, en cambio, el 64% sí cuenta con políticas al respecto.

Entre las organizaciones peruanas que sí tienen políticas, el 38% prohíbe cualquier vínculo romántico; el 34% las permite bajo ciertas condiciones; y el 25% no interviene, aunque se mantiene alerta ante posibles casos de acoso o abuso.

En relación con el impacto en el rendimiento laboral, el 40% de los especialistas cree que las relaciones amorosas tienen un efecto negativo; el 34% considera que no afectan el desempeño; y el 26% sostiene que impactan de manera positiva.

Casos de acoso y abuso

En 2 de cada 10 organizaciones se denunciaron casos de abuso o acoso. El 80% de los especialistas en Recursos Humanos afirma que no se han presentado casos de este tipo en sus organizaciones, mientras que el 20% señala la existencia de denuncias. De estas, el 15% corresponde a situaciones de acoso y el 5% a casos de abuso.

Respecto a las situaciones reportadas, el 43% estuvo relacionado con contacto físico no deseado; el 29% con comentarios inapropiados; el 14% con el uso de una posición de autoridad para forzar o manipular a una persona a participar en una relación o situación no deseada; y otro 14% con casos de acoso sexual.

Ante estos escenarios, el 72% de las organizaciones realizó una investigación exhaustiva y tomó medidas en función de los hallazgos; el 14% implementó nuevas políticas para prevenir y abordar situaciones similares en el futuro; y otro 14% aplicó sanciones o medidas disciplinarias según la gravedad del comportamiento.

En cuanto a la existencia de protocolos, el 71% de las organizaciones asegura contar con uno para situaciones de acoso y abuso, mientras que el 29% no dispone de un protocolo específico.

TE PUEDE INTERESAR

Chicas que ganaron contratazos tras visitas privadas a José Jerí deberán cantar todo

Vecinos de Lima Sur en pie de lucha por el agua

Bad Bunny hace historia al ganar Grammy con disco en castellano y saca cara por migrantes