Es posible que imaginemos lo peor cuando se habla de quistes en los ovarios, pero la realidad es que son bastante frecuentes en la salud femenina. De hecho, casi todas las mujeres lo sufren en algún momento de su vida. Pero ojo, hay que saber diferenciar apropiadamente los síntomas para no poner la salud en juego.

¿Cómo se forman?

Los quistes son sacos llenos de líquido que suelen formarse sobre cada uno de los ovarios. La mayoría se producen a raíz del ciclo menstrual, justamente durante la etapa de ovulación. Cuando un folículo no llega a abrirse para liberar el óvulo, el líquido permanece y se acumula hasta formar el quiste.

Síntomas

Por lo general, no presentan grandes molestias y pasan desapercibidos. Sin embargo, si aparecen los siguiente síntomas acuda a su ginecólogo para realizarse un examen pélvico y una ecografía.

  • Dificultad para defecar.
  • Sensación constante de saciedad o pesadez.
  • Hinchazón.
  • Molestia durante el período menstrual.
  • Necesidad de orinar más a menudo.
  • Aumento de peso inexplicable.
  • Sensibilidad en los senos.

¿Cuándo preocuparse?

Los quistes resultan un problema grave cuando se vuelven grandes e interfieren con el riego sanguíneo al ovario. Por ello, si siente dolor intenso en la parte inferior del abdomen, dolor agudo durante las relaciones sexuales, mareos y náuseas, debe acudir inmediatamente a su médico de cabecera.

Por otro lado, si acaba de enterarse que tiene quistes en los ovarios pero la situación está controlada, mantenga la tranquilidad porque es muy probable de que desaparezcan con el tiempo y con la medicación recetada. Lo importante es que se realice un chequeo ginecológico anualmente para descartar estos problemas.