Pequeños cambios en nuestra rutina no son pequeños para la salud. Un estudio reciente con más de 135 000 personas mostró que añadir solo 5 minutos más de actividad física moderada al día, como una caminata ligera, está asociado con una reducción de hasta 10 % en el riesgo de muerte prematura en adultos promedio y de hasta 30 % en quienes casi no hacen ejercicio. Esto se debe a que el cuerpo responde rápidamente incluso a movimientos breves cuando no está acostumbrado a ellos.
Además, reducir 30 minutos de sedentarismo diario, por ejemplo levantarse y caminar brevemente varias veces, se asocia con una reducción significativa de la mortalidad.
La lección es simple. Si estás mucho tiempo sentado, moverte un poco más cada día sí cuenta. Es un cambio alcanzable para casi todos, especialmente para quienes llevan vidas muy sedentarias, y puede mejorar tu salud y longevidad sin necesidad de rutinas exigentes.
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