Muchas mujeres sienten distensión abdominal, retención de líquidos y más inflamación antes o durante la menstruación. No es “idea tuya”, los cambios hormonales influyen en el intestino, la sensibilidad al dolor y el equilibrio de líquidos.
La evidencia muestra que reducir el sodio y los ultraprocesados ayuda a disminuir la retención. Priorizar la comida fresca y casera en esos días puede generar un cambio.
También es aconsejable aumentar la ingesta de alimentos ricos en magnesio y potasio, como verduras de hoja verde, cacao al 70% o más, menestras y palta. Estos minerales participan en la función muscular y el balance de líquidos.
Los omega-3 presentes en pescados como sardina, salmón o atún pueden reducir mediadores inflamatorios asociados al dolor menstrual.
Una fibra bien distribuida, como avena, frutas y menestras, ayuda cuando el tránsito se altera.
No se trata de hacer dieta estricta, lo importante es ajustar lo que eliges.
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