Sara Abu-Sabbah

Hoy el colágeno está en todos lados, pero no todo lo que dice “colágeno hidrolizado” funciona igual. La ciencia ha encontrado beneficios, sobre todo en piel y articulaciones, pero en productos específicos, con dosis y composición bien definidas.

Entonces, ¿qué deberías mirar en la etiqueta? En primer lugar, la cantidad por porción. Los estudios suelen usar entre 2.5 y 10 g al día. Si el producto tiene menos, probablemente el efecto sea limitado.

En segundo lugar, el tipo de colágeno (tipo I y III para piel; tipo II para articulaciones). Y, por último, si especifica que contiene péptidos bioactivos (como colágeno hidrolizado estandarizado), no sólo “colágeno” genérico.

También revisa la lista de ingredientes: idealmente corta, sin azúcares añadidos ni rellenos innecesarios. Y un punto clave: la trazabilidad o respaldo científico del ingrediente (algunos usan materias primas estudiadas).

TAGS RELACIONADOS