¿Te cuesta más concentrarte, encontrar palabras rápidas o mantener la misma agilidad mental? Aunque los cambios hormonales influyen, hoy la ciencia muestra algo esperanzador, que el cerebro sigue siendo adaptable y el movimiento puede ayudar mucho.
Las investigaciones más consistentes señalan que la combinación de ejercicios de fuerza y actividad aeróbica es una de las estrategias más efectivas para favorecer memoria, atención y velocidad mental en mujeres maduras. El trabajo muscular estimula sustancias relacionadas con la plasticidad cerebral y mejora la sensibilidad a la insulina, mientras caminar rápido, bailar, nadar o montar bicicleta favorece la circulación y oxigenación del cerebro.
También hay evidencia interesante sobre ejercicios que desafían coordinación y equilibrio, porque obligan al cerebro a crear nuevas conexiones. La clave está en la regularidad, moverse varias veces a la semana y no de forma esporádica.




