Sara Abu-Sabbah

Una yema de color naranja intenso suele asociarse con un huevo más nutritivo, pero esa idea no es necesariamente cierta. El color depende principalmente de la alimentación de la gallina y no determina que el huevo tenga más proteínas o vitaminas.

Cuando las gallinas consumen alimentos ricos en pigmentos naturales, como maíz amarillo, alfalfa o flores como el cempasúchil, la yema adquiere un color más intenso. Estos pigmentos, llamados carotenoides, pueden aumentar el contenido de compuestos como la luteína y la zeaxantina, beneficiosos para la salud ocular.

Sin embargo, una yema más naranja no significa que el huevo tenga más proteína, más hierro o mejor calidad nutricional en general.

Lo que realmente aporta el huevo es una proteína de excelente calidad, además de vitamina B12, colina y otros nutrientes importantes, independientemente del color de la yema. La nutrición va mucho más allá de la apariencia.

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