El inositol se ha vuelto popular entre mujeres con síndrome de ovario poliquístico, resistencia a la insulina e incluso entre quienes buscan bajar de peso. Pero su popularidad ha crecido más rápido que la certeza sobre todos sus beneficios.
Es una sustancia que nuestro organismo produce y que también obtenemos de los alimentos. Ayuda a que las células reciban y transmitan señales, entre ellas las de la insulina.
Una revisión sistemática publicada en Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, que analizó 30 estudios y 2,230 mujeres con SOP, encontró posibles mejoras en algunos parámetros metabólicos. Sin embargo, concluyó que la evidencia todavía es limitada e incierta.
Por eso, no lo recomendaría automáticamente a toda mujer con SOP. La guía internacional reconoce que puede considerarse, pero no establece todavía una dosis o combinación específica.
Un suplemento debe responder al problema que se busca tratar y no a la popularidad que haya alcanzado.




