La endometriosis es una condición inflamatoria donde tejido similar al endometrio crece fuera del útero, generando dolor, fatiga e impacto en la calidad de vida. Aunque la dieta no la cura, sí puede influir en cómo se manifiestan los síntomas.
La alimentación con enfoque antiinflamatorio es útil. Esto incluye aumentar el consumo de verduras, frutas, pescado rico en omega-3, aceite de oliva y frutos secos. Por el contrario, las dietas altas en ultraprocesados, grasas trans y azúcares añadidos pueden agravar la inflamación. Reducir el gluten o los lácteos podría ayudar, aunque esto no aplica para todas y debe evaluarse de forma individual.
Un punto clave es el equilibrio hormonal. La fibra ayuda a regular el metabolismo de los estrógenos, lo que podría tener un impacto positivo.
Cabe destacar que la alimentación no reemplaza el tratamiento médico, pero sí puede ser una herramienta poderosa para acompañarlo.




