Durante años, la creatina fue vista como un suplemento exclusivo para quienes buscaban ganar músculo en el gimnasio. Hoy la ciencia tiene una visión mucho más amplia.
La creatina participa en la producción rápida de energía dentro de las células, especialmente en el músculo. Por eso, diversas revisiones científicas y la posición oficial de la International Society of Sports Nutrition señalan que es uno de los suplementos más estudiados y seguros disponibles.
En adultos mayores, la evidencia resulta particularmente interesante. Cuando se combina con entrenamiento de fuerza, la creatina ayuda a aumentar la masa muscular, mejorar la fuerza y favorecer la función física, aspectos importantes para preservar la independencia con el paso de los años.
También existe investigación sobre posibles beneficios en la memoria y la función cognitiva, aunque los resultados todavía son preliminares y no permiten hacer recomendaciones firmes.




