La niebla mental no es una enfermedad, es un conjunto de síntomas que incluye dificultad para concentrarse, olvidos frecuentes, sensación de lentitud mental o problemas para encontrar palabras que antes surgían con facilidad.
Aunque muchas mujeres creen que se debe únicamente a las hormonas, la evidencia muestra que intervienen varios factores. Entre ellos destacan los sofocos nocturnos, las alteraciones del sueño, el estrés, la ansiedad y algunas deficiencias nutricionales.
¿Qué funciona mejor? La estrategia con mayor respaldo científico es mejorar la calidad del sueño. También ayudan el ejercicio físico regular, especialmente la combinación de actividad aeróbica y entrenamiento de fuerza, además de corregir déficits de hierro, vitamina B12 o trastornos tiroideos cuando están presentes.
Recuerda que toda mejora de los síntomas parte de una dieta equilibrada y de mantener estilos de vida saludables.




