Cuando me consultan sobre NAD, mi respuesta suele sorprender, antes de pensar en un suplemento, revisemos cómo estás durmiendo, comiendo y moviéndote.
Las mitocondrias producen la energía que necesitan nuestras células, pero no pueden funcionar bien si el organismo duerme poco, no se ejercita, consume menos energía o proteína de la que necesita, o lleva una alimentación de baja calidad. Ningún suplemento corrige esos problemas.
¿Qué dice la ciencia? Los estudios muestran que precursores del NAD, como el nicotinamida ribósido (NR) y el nicotinamida mononucleótido (NMN), pueden aumentar los niveles de NAD en el organismo. Sin embargo, hasta hoy no existe evidencia sólida de que ese aumento se traduzca de forma consistente en más energía, menos fatiga o un envejecimiento más lento en personas sanas.
Lo mejor para activar energía sigue siendo el estilo de vida saludable.




