Sara Abu-Sabbah

Cuando un niño tiene sobrepeso, una de las preocupaciones que pueden surgir en casa es si ese exceso de peso lo acompañará hasta la adultez. Aunque durante la infancia aumenta el riesgo de tener obesidad más adelante, esto no significa que su futuro esté definido.

Una revisión científica que siguió a más de 200 000 personas encontró que los niños y adolescentes con obesidad tenían alrededor de cinco veces más probabilidades de presentar obesidad en la adultez que quienes no tenían obesidad.

Ese riesgo puede modificarse con hábitos que acompañen al niño durante su crecimiento. Una alimentación variada, actividad física, suficiente descanso y el apoyo de la familia ayudan a construir un entorno saludable. Las dietas restrictivas y las prohibiciones severas no son la respuesta.

En la infancia, el manejo del peso debe tomar en cuenta que el niño todavía está creciendo. Por eso, el objetivo no es que baje de peso rápidamente, sino que desarrolle hábitos saludables mientras continúa creciendo. En algunos casos, mantener el peso mientras aumenta la talla puede mejorar progresivamente su estado nutricional.

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