Muchas mujeres, después de los 40, empiezan a sentir digestión pesada, gases, llenura rápida o reflujo. Y una solución común suele ser tomar bicarbonato o “digestivos” después de comer. El problema es que no siempre ayudan… y, a veces, pueden empeorar el problema.
Con el cambio hormonal puede alterarse el movimiento del sistema digestivo, la microbiota y hasta la producción de ácido en el estómago. Sí, aunque parezca contradictorio, algunas personas tienen digestión pesada no por exceso, a veces por baja acidez gástrica. Y el bicarbonato neutraliza aún más ese ácido.
Digestiones más lentas, sensación de comida “estancada”, más gases y menor absorción de nutrientes como hierro, calcio o vitamina B12.
Antes de depender de digestivos, vale la pena revisar hábitos básicos: comer más despacio, reducir el exceso de ultraprocesados, incluir fibra, caminar después de comer y evitar cenas muy abundantes.




