Llega octubre y vuelve una pregunta habitual sobre el turrón de Doña Pepa. ¿Cómo disfrutarlo sin culpa? La respuesta puede sorprender, pero este dulce no necesita convertirse en un alimento saludable para tener un lugar en nuestra mesa.
Es parte de una tradición peruana vinculada al Señor de los Milagros. Desde el punto de vista nutricional, sabemos qué tenemos delante. Es una preparación hecha principalmente con harina, grasa y una miel rica en azúcar. Tiene una alta densidad energética y una porción puede aportar muchas calorías y azúcares.
No intentaría disfrazarlo de saludable ni prohibirlo. La recomendación es cuidar la cantidad y la frecuencia. Sirve una porción pequeña en un plato y disfrútala como postre, en lugar de dejar la caja abierta y comer pequeños trozos durante todo el día.
Una alimentación saludable también puede incluir tradición. La diferencia está entre disfrutar un turrón y convertir octubre en treinta días de turrón.




