Magdyel Ugaz atraviesa una de las etapas más importantes de su carrera como actriz, interpretando a la malvada Belén, en la novela “Señora del Destino”; un papel que, según sus palabras “es todo un reto” y está siendo “muy intenso”. En lo personal, Magdyel también vive un buen momento, disfrutando de su madre y enamorándose y queriéndose a ella misma cada vez más.
- ¿Qué retos te ha traído tu primer papel de mala?
Está haciendo muy intenso. Belén es un personaje que camina en la oscuridad, que está roto, que confunde el amor con la obsesión. Representa un reto para mí porque estoy muy alejada de eso, pero siempre hay maneras de acercarnos a los personajes.

- ¿Es más desgastante hacer de Belén, que de Teresita?
De distinta manera la Tere también era un personaje muy físico, con una energía muy arriba, y eso también tiene sus costos. Cuando empecé con la Teresita tenía 23 años, era mucho más fácil. Ahora que tengo 40 ya es distinto. Pero todos los personajes nos retan, y este de Belén muchísimo más porque el dolor y el resentimiento que ella tiene carga emocionalmente a uno como actor.
- Los espectadores estamos descubriendo a una Magdyel totalmente diferente…
No sabes cómo me emociona. Estoy chambeando un montón. El personaje está siendo interesante, intenso, pero creo que está saliendo algo muy paja. Está siendo un reto todos los días, eso es bonito también.

- ¿Qué le diría la Magdyel de hoy a la Magdyel de 23 años, que iniciaba su carrera?
Siempre hago ese ejercicio, me digo que estamos haciéndolo bien, que estoy orgullosa de ella, que la gente sigue confiando en nosotras. Que valió la pena esos momentos de incertidumbre, miedo, de no saber si realmente este era el camino que tenía que seguir. Valió la pena y sigue valiendo la pena.
- Magdyel como mujer también ha evolucionado…
Estoy chambeando en mi emocionalidad. Tuve unos episodios, después de que me indujeron por terapia la menopausia artificial, que me la pasé con mucha ansiedad y ataques de pánico. Ahora me siento muy tranquila. Antes buscaba reconocimiento, irme al extranjero, quería hacer muchas cosas, comerme el mundo. Hoy estoy tranquila, me encanta estar acá, disfrutando mi presente, tener tiempo para mí, para pasarlo con mi mamá, viajar con ella. Yo me salté muchas etapas en mi vida porque empecé muy chiquita a trabajar. Hoy busco disfrutar los momentos pequeños de mi vida.

- ¿Y en el tema sentimental?
Estoy muy bien, tranquila, estoy sola.
- Se dice soltera, porque nunca se está sola…
Sola en el sentido en que no busco ninguna relación. Lo que busco es abrazar esta tranquilidad, este momento. Estoy sola a nivel sentimental, de pareja.
- ¿Cómo va tu salud tras tu diagnóstico de endometriosis?
Gracias a Dios está bastante controlada. Mi cuerpo está respondiendo muy bien, ya no siento dolor. El doctor me dijo que mis valores están bastante bien, porque yo tengo dos enfermedades: endometriosis y adenomiosis; que no ve que haya que tocar el útero, así que estamos bastante bien y viviendo el presente, cuidándome en todo sentido, que es lo más importante.
- ¿La maternidad ha quedado descartada?
Trato de vivir el presente, porque con la condición que llevo, yo no sé. No quiero armarme expectativas, que era algo que hacía antes. Mi presente ahorita es que estoy bien, tengo mucho trabajo, tranquila, con salud. Vivo el día a día y no sé qué vaya a pasar, cómo me vaya a sorprender la vida. Acá estoy, como escuchando y escuchándome.

- Y en ese vivir el día a día, también el amor te puede sorprender…
Ahorita, de verdad, estoy muy clara en que quiero estar conmigo, quiero acompañarme, escucharme. Las relaciones son maravillosas, yo en mi última relación solo tengo agradecimiento, amor. Pero mi foco ahora es seguir enamorándome de mí. Porque yo me desenamore de mí en algún momento, me cuestionaba quién era, qué quería. Yo creo que volver a enamorarme de mí también es algo hermoso y es en lo que estoy enfocada.
- Cuando uno no espera nada, es cuando aparece alguien…
El amor para mí se traduce en cuidarme, en darme mis tiempos, no correr, porque es un modo en el que yo viví mi vida desde que tenía 16 años; entonces, los 40 han llegado con esas ganas de querer saber qué quiero de verdad, cómo quiero ser, qué quiero contar, qué quiero hacer con mi carrera, cómo quiero estar yo físicamente, emocionalmente; para mí está siendo un viaje bien bonito también.
ALGO MÁS
Desde que comenzó la novela “Señora del Destino”, Magdyel dice que ahora le escribe mucha gente de Brasil.
TE PUEDE INTERESAR




