El primer día de playa de la temporada suele vivirse con entusiasmo, aunque es importante prepararse para evitar incomodidades innecesarias. Es importante cuidar la piel desde el inicio, aplicando bloqueador solar antes de salir de casa y renovándolo cada dos horas, incluso cuando el cielo está nublado. Además, resulta aconsejable evitar el sol intenso del mediodía y buscar sombra siempre que sea posible.

La hidratación cumple un papel esencial, ya que el calor, el viento y el agua salada favorecen la deshidratación sin que se perciba de inmediato. Por eso, es recomendable llevar agua y consumirla de manera constante, aun sin sensación de sed. En cuanto a la alimentación, lo ideal es elegir comidas ligeras, frescas y bien conservadas para prevenir malestares digestivos.

No olvides cuidar los pies y los ojos: sandalias, gorra y lentes con filtro UV marcan la diferencia. Después del mar, dúchate y humecta la piel. Disfrutar la playa también es escuchar al cuerpo, descansar cuando lo pide y volver a casa renovado, no agotado.

TE PUEDE INTERESAR:

TAGS RELACIONADOS